Por Stephy Chung, CNN
X Zhu-Nowell, una de las curadoras de arte más fascinantes de China, me ofrece una mañana muy al estilo de Shanghái. Compartimos un desayuno con platos tradicionales —tortitas de cebolleta, cuajada de soja salada y soup dumplings (bolas de masa rellenas de caldo)— en un museo de estilo art déco, mientras ella evoca la obra de la escritora chino-estadounidense Eileen Chang, nacida en el Shanghái de los años veinte.
“Son lo primero que me viene a la mente”, comentó Zhu-Nowell refiriéndose a las vívidas descripciones que hace Chang del cheongsam (o qipao); estas prendas suelen servir como una lente sociológica a través de la cual comprendemos a sus personajes, desde la combinación de los tejidos y el ajuste de la prenda hasta el papel que juega la humedad.
Históricamente, Shanghái (cuna del qipao moderno) siempre se ha mostrado muy abierta a diversos estilos, añadió. “La gente siempre se ha sentido inspirada tanto por el paisaje natural y urbano como por las influencias internacionales que llegan a la ciudad”.
Me encuentro en la “París de Oriente” durante la recta final de la Semana de la Moda de Shanghái para conocer las propuestas actuales de algunos de los diseñadores más interesantes del país. Pero también quiero explorar la identidad estilística de Shanghái más allá de las pasarelas, a través de sus habitantes.
“Probablemente sea la ciudad de China donde la gente más se esmera al vestir”, señaló la curadora. “Los jóvenes son muy atrevidos con su estilo, y siempre es algo personal. En Guangzhou prefieren las chanclas. Beijing es muy relajado”.
Zhu-Nowell es directora ejecutiva y curadora jefa del Rockbund Art Museum de Shanghái, institución que ocupa un edificio de la década de 1930 renovado en 2010 por el arquitecto británico David Chipperfield. Esta estructura de ladrillo de cinco plantas es el eje del histórico barrio de Rockbund, una zona encantadora situada cerca del emblemático paseo fluvial del Bund y que alberga una concentración impresionante de edificios art déco. Allí conviven galerías de arte de primer nivel, boutiques independientes y marcas de estilo de vida, como Beast —un fabricante chino de perfumes cuya tienda rebosa arreglos florales y dispensa fragancias a través de figuras de madera tallada con formas de animales lúdicos— y Songmont, firma que crea bolsos de diseño arquitectónico inspirados en la herencia cultural china.
Esta zona, donde convergen el arte y la arquitectura, se ha convertido también en un escenario muy fotogénico para los amantes de la moda. Hacia las nueve de la mañana, ya había visto más de una docena de sesiones fotográficas: una futura novia con vestido palabra de honor y botas hasta la rodilla; una aspirante a modelo de veintitantos años con un abrigo acolchado blanco de invierno, posando para el anuncio de una tienda en Taobao; una mujer que lucía el glamour del viejo Shanghái con peinado de ondas al agua y un qipao verde con estampado floral; y un grupo de señoras mayores muy elegantes posando ante la cámara.
“Los hijos ya han crecido y ahora disfrutamos de la vida en nuestra vejez, pero nuestros corazones siguen siendo jóvenes”, comentó una de ellas, Didi, de 69 años. Describió con modestia su estilo como “sui yi” —algo así como “sin complicaciones” o “lo que surja”—, aunque a la vista parecía todo menos eso. “Es cierto que Shanghái va un paso por delante en moda. Me gusta verme más pulcra… más arreglada”.
Mientras esperaba para entrar al desfile de Mark Gong en la Semana de la Moda de Shanghái, me situé junto a Abigail Man, una influencer de 30 años que vestía un top de encaje transparente con cuello alto y unos vaqueros con estampado de leopardo (ambas prendas de la marca homónima del diseñador). La había visto ese mismo día en el desfile de Samuel Guì Yang, donde destacó entre la multitud gracias a su llamativo corte bob —que recordaba al personaje de anime japonés Paprika— y a su inesperada combinación de una túnica holgada con estampado de amapolas y unos pantalones deportivos de la colaboración de la marca con Adidas.
Man me contó que se mudó a Shanghái tras pasar años en Nueva York y en Dalian, su ciudad natal en el noreste de China. Le gustaba vivir allí porque la gente “está dispuesta a arriesgar más con su imagen en comparación con otros lugares”.
Shanghái —y China en su conjunto— se ha transformado a toda velocidad y se ha vuelto hipermoderna, gracias a infraestructuras de alta tecnología e inteligencia artificial. La ciudad en sí resulta bastante silenciosa, salvo por el zumbido de tantos vehículos eléctricos. Nadie usa efectivo, todo se gestiona a través de aplicaciones y cualquier cosa puede comprarse a la velocidad de la luz.
Esa rapidez contribuye a una sensación palpable de posibilidades. Landon Du, director de proyectos del Comité Organizador de la Semana de la Moda de Shanghái, comentó que, en comparación con capitales del estilo como Milán y París —y sus marcas históricas—, en China “la moda es joven. Las marcas son jóvenes. Los diseñadores son jóvenes. El público es joven”.
Samuel Guì Yang, quien presentó su colección fuera del calendario oficial en otro recinto de la década de 1930, encarna lo que muchos jóvenes de la China actual desean: reinterpretar la estética tradicional china e incorporarla al diseño. Por ello, el trabajo que realiza junto a la cofundadora Erit Litzén —a quien conoció en la escuela Central Saint Martins de Londres— suele clasificarse como “nuevo estilo chino”. Aunque no se identifican necesariamente con esa etiqueta que a menudo se les atribuye —dado que llevan tiempo fusionando códigos visuales orientales y occidentales—, ambos reconocen formar parte de un movimiento más amplio surgido de la creciente confianza cultural de China.
“Aquí hay energía, hambre y voluntad de expresarse”, afirmó Litzén. “No solo en Shanghái, sino en toda China. Hay un gran auge de personas que quieren explorar la moda y la cultura en un sentido más amplio. Es un terreno realmente fértil para las empresas jóvenes”.
Con sede tanto en Londres como en Shanghái, Samuel Guì Yang inauguró su primera tienda física el fin de semana pasado. La marca eligió un local en Julu Road, una popular calle arbolada de la antigua concesión francesa de Shanghái, repleta de pequeñas boutiques y tiendas de diseñadores chinos independientes.
A la salida de una de las cafeterías me encuentro con Ma Xue Li, de 30 años, quien visita la ciudad desde la cercana provincia de Zhejiang para trabajar en el torneo de tenis Rolex Shanghai Masters. Está disfrutando de una apetitosa porción de tarta de queso, sentada junto al perro de su amiga —que luce tan elegante como ella—, el cual lleva un chaleco amarillo pastel bordado con flores y un ribete blanco con volantes.
“Es atrevido, es valiente”, comenta sobre la forma de vestir de la gente en Shanghái. “Y lo que es más importante: es un estilo de vida en el que no tienes que encajar en determinadas normas o expectativas sociales”.
Osschaert, uno de los últimos desfiles del evento, me sorprendió gratamente. El dúo de diseñadores formado por Kong Yue y Xie Yonghao prescindió de la pasarela tradicional para ofrecer una presentación teatral conmovedora —y a veces inquietante— sobre la memoria y la pérdida; los actores vestían principalmente prototipos de prendas blancas antes de aparecer finalmente juntos luciendo los diseños definitivos, de aspecto etéreo.
La propuesta pareció conectar con el público. Richard Chan, responsable de desarrollo de productos y diseño en el departamento de moda de Disney en Shanghái, comentó que, a su parecer, el evento reflejaba cómo las marcas chinas conectan cada vez más con el público a través de la narrativa, y no solo de la ropa.
En un sentido más amplio, señaló Chan, “se está produciendo un gran cambio en la forma en que la gente decide expresar su creatividad en la sociedad”.
“Esto se manifiesta en la gastronomía, la moda y la manera de disfrutar del turismo”, afirmó, citando como ejemplos los aperitivos de barbacoa callejera que ahora se sirven en locales elegantes y luminosos, o los nuevos bares que ofrecen cócteles elaborados con ingredientes propios de la medicina tradicional china.
“Todo adquiere un carácter más auténticamente chino, pero bajo la óptica del mundo moderno”.
Desplázate hacia abajo para ver algunos de los desfiles de la Semana de la Moda de Shanghái.
La Semana de la Moda de Shanghái incluyó más de 80 desfiles y presentaciones. Du, director del proyecto en el comité organizador, destacó que, durante la última década, las firmas chinas han desarrollado una “identidad de marca más sólida”.
“Creo que, en el pasado, los diseñadores chinos que se graduaban en escuelas de diseño occidentales tendían a seguir las tendencias. Sin embargo, al crear sus propias colecciones hoy en día, dan mayor rienda suelta a su expresión personal… lo que les confiere un sello distintivo”, comentó tras el desfile de Shuting Qiu. “Últimamente, incorporan más elementos y rasgos de la identidad china en sus diseños, pero con un enfoque moderno y contemporáneo”.
El diseñador Mark Gong —cuyas creaciones han lucido figuras de la talla de Rihanna, Charli XCX y Jennie— presentó un desfile de estilo romántico. Las faldas, muy coquetas y con gran movimiento, destacaron en una pasarela donde el público lucía espectacular.
La colección más reciente de Samuel Guì Yang toma su nombre y su inspiración de la película de Hong Kong de los años 90 “Green Snake”, protagonizada por Maggie Cheung. Las referencias al animal fueron tanto figurativas como literales, con estampados de piel de serpiente y tejidos que se movían como si se deslizaran. Una pintura de las mareas, obra del artista Ma Yuan de la dinastía Song del Sur, influyó en los conceptos de agua y fluidez de la colección. Los diseñadores hablaron de cómo se “nutren” de la inspiración que ofrece Shanghái visitando librerías antiguas, parques y mercados fantasma.
En algunos momentos del dinámico desfile de Adidas, que contó con múltiples actos, las modelos literalmente corrían por la pasarela. Durante una de las actuaciones, la cantante Veegee lució una falda voluminosa confeccionada a base de superposiciones de retazos de chándales y franela. El evento, celebrado en el ROJO Art Space, incluyó experiencias similares a una exposición e incluso una pista de tenis. Todo está en los detalles: hasta las pequeñas cestas de bambú que contenían bocaditos antes del espectáculo lucían las características tres tiras de la marca.
En el desfile de Osschaert, se transportó al público a un bosque con hojas esparcidas por el suelo y césped, adentrándose en una escenografía de ensueño centrada en el taller de una joven aspirante a diseñadora. Una a una, sus compañeras son guiadas por una figura fantasmal que pronuncia las palabras: “Cuando se acaba el tiempo, yo aparezco”.
Un desfile de modelos con un estilo “nerdy chic” recorrió la pasarela de Shushu/Tong. Me fascinó el aire femenino y juvenil que transmitía la nueva colección de la marca; evocaba a una chica con un toque nerd que adora el estilo retro y las faldas tipo globo.
Entre bastidores en Youtopia, conversé con Tasha Liu, una figura clave de la moda en Shanghái y cofundadora de Labelhood —una incubadora de marcas chinas que también ayudó a organizar los desfiles de Mark Gong y Shushu/Tong durante el evento—. Youtopia sirvió de plataforma para el trabajo de diseñadores chinos emergentes, muchos de ellos recién graduados. “Cada vez más diseñadores se centrarán en su propia cultura”, afirmó Liu. “Serán fieles a sí mismos”. Al final del evento, las modelos recorrieron la pasarela portando urnas para que el público pudiera votar por su estilismo favorito.
The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
“Hay un deseo ferviente de expresarse”: crónica desde la ciudad más vanguardista de China News Channel 3-12.
Hence then, the article about hay un deseo ferviente de expresarse cronica desde la ciudad mas vanguardista de china was published today ( ) and is available on News channel ( Middle East ) The editorial team at PressBee has edited and verified it, and it may have been modified, fully republished, or quoted. You can read and follow the updates of this news or article from its original source.
Read More Details
Finally We wish PressBee provided you with enough information of ( “Hay un deseo ferviente de expresarse”: crónica desde la ciudad más vanguardista de China )
Also on site :
- From Emblema Fest to Singing With Enrique Iglesias, Santos Bravos Reflects on Band’s Highlights on First Anniversary
- Former local journalist is honored with 2026 Everyday Hero Award
- Emmylou Harris, Elvis Costello and More to Honor Country-Rock Legend With Special Show, 53 Years After He Died at Just 26
