Estás listo para salir del hospital, pero todavía no te sientes en condiciones de cuidarte solo en casa.
O bien ya terminaste un par de semanas de rehabilitación. ¿Podrás manejar una rutina complicada de medicamentos, además de hacer las compras y cocinar?
Tal vez te caíste en la ducha y ahora tu familia quiere que consigas ayuda para bañarte y vestirte.
Por supuesto, hay centros que brindan ese tipo de asistencia, pero la mayoría de las personas mayores no quiere irse a vivir a esos lugares. Quieren quedarse en casa.
Y ahí está el problema.
Cuando las personas mayores comienzan a tener dificultades con las actividades diarias, ya sea porque se han vuelto más frágiles, por el avance de enfermedades crónicas o por la pérdida de una pareja o acompañante, la mayoría no quiere mudarse.
Desde hace décadas, las encuestas muestran que prefieren permanecer en sus hogares el mayor tiempo posible.
Eso significa que necesitan cuidado en casa, ya sea proporcionado por familiares, amigos, cuidadores pagos o por una combinación de ellos. Pero el cuidado remunerado en casa es una parte especialmente afectada del sistema de atención a largo plazo, que está atravesando una escasez de personal cada vez más grave, justo cuando la población envejecida impulsa una demanda creciente.
“Es una crisis”, definió la doctora Madeline Sterling, médica de atención primaria en Weill Cornell Medicine y directora de la Iniciativa sobre el Trabajo de Cuidados en el Hogar (Initiative on Home Care Work) de la Universidad de Cornell. “No funciona bien para quienes forman parte del sistema”, ya sean pacientes (que también pueden ser personas jóvenes con discapacidades), familiares o cuidadores en el hogar.
“No se trata de algo que vaya a pasar en una década”, señaló Steven Landers, director ejecutivo de la Alianza Nacional para la Atención en el Hogar (National Alliance for Care at Home), una organización del sector. “Haz una búsqueda en Indeed.com en cualquier ciudad de Estados Unidos para encontrar asistentes de atención en el hogar, y verás tantas vacantes que te vas a quedar con la boca abierta”.
Pero aun en ese panorama desalentador, hay algunas alternativas que muestran resultados prometedores al mejorar tanto las condiciones laborales en el sector como la atención a los pacientes. Y están creciendo.
Un poco de contexto. Desde hace años, investigadores y administradores del sistema de atención a personas mayores vienen advirtiendo sobre esta crisis inminente. El cuidado en el hogar ya es una de las ocupaciones de más rápido crecimiento en el país: el año pasado había 3,2 millones de asistentes de salud en el hogar y de cuidado personal, frente a 1,4 millones una década atrás, según datos de PHI, una organización de investigación y defensa del sector.
Así y todo, según la Oficina de Estadísticas Laborales, el país necesitará unos 740.000 trabajadores adicionales de cuidado en el hogar en los próximos diez años, y reclutarlos no será tarea fácil. El costo para los consumidores es alto: en promedio, $34 por hora por uno de estos asistentes el año pasado, según la encuesta anual de Genworth/CareScout, con grandes diferencias según la región.
Pero los trabajadores reciben, en promedio, menos de $17 por hora.
Siguen siendo empleos inestables y mal remunerados. De una fuerza laboral compuesta en su mayoría por mujeres, aproximadamente un tercio inmigrantes, el 40% vive en hogares de bajos ingresos y la mayoría recibe algún tipo de asistencia pública.
Incluso cuando las agencias que los contratan ofrecen seguro médico y los trabajadores reúnen los requisitos para tenerlo, muchos no pueden pagar las primas.
No es sorprendente que el índice de rotación de personal alcance el 80% anual, según una encuesta de The ICA Group, una organización sin fines de lucro que promueve cooperativas.
Pero no en todos lados. Una innovación que aún es pequeña pero está en expansión son las cooperativas de cuidado en el hogar que pertenecen a los propios trabajadores. La primera y más grande, Cooperative Home Care Associates en el Bronx, comenzó en 1985 y actualmente emplea a unos 1.600 cuidadores. The ICA Group contabiliza ahora 26 negocios de cuidado en el hogar propiedad de trabajadores en todo el país.
“Estas cooperativas están logrando resultados excepcionales”, dijo el doctor Geoffrey Gusoff, médico de familia e investigador en servicios de salud en la Universidad de California en Los Ángeles. “Tienen la mitad de la rotación que las agencias tradicionales, mantienen a los clientes el doble de tiempo y pagan $2 más por hora” a sus copropietarios.
Cuando Gusoff y sus colegas entrevistaron a miembros de cooperativas para un estudio cualitativo publicado en JAMA Network Open, “esperábamos escuchar más sobre la compensación”, comentó. “Pero la respuesta más común fue: ‘tengo más voz’” en cuanto a las condiciones laborales, la atención a los pacientes y la gestión de la cooperativa.
“Los trabajadores dicen que se sienten más respetados”, señaló Gusoff.
A través de una iniciativa que ofrece financiamiento, asesoramiento empresarial y asistencia técnica, The ICA Group planea aumentar el número de cooperativas a 50 en los próximos cinco años, y a 100 para 2040.
Otra alternativa que está ganando terreno son los registros que permiten que trabajadores de cuidado en el hogar y personas que necesitan asistencia se conecten directamente, a menudo sin involucrar a agencias que supervisan y hacen verificación de antecedentes, pero que también se quedan con aproximadamente la mitad del pago que hacen los consumidores.
Uno de los registros más grandes, Carina, conecta a trabajadores y clientes en Oregon y Washington. Establecido a través de acuerdos con el Service Employees International Union, el sindicato de salud más grande del país, Carina atiende a 40.000 proveedores y 25.000 clientes. (Según PHI, solo alrededor del 10% de los trabajadores de cuidado en el hogar están sindicalizados).
Carina funciona como una especie de “bolsa de trabajo digital” gratuita, explicó Nidhi Mirani, su directora ejecutiva. Salvo en el área de Seattle, solo atiende a personas que reciben cuidado a través de Medicaid, el principal financiador de atención en el hogar. Las agencias estatales se encargan del papeleo y de supervisar las verificaciones de antecedentes.
Las tarifas por hora que se pagan a proveedores independientes encontrados a través de Carina, establecidas por contratos sindicales, suelen ser más bajas que las que cobran las agencias. Pero los trabajadores ganan desde $20 por hora, además de recibir seguro médico, días de licencia paga y, en algunos casos, beneficios de jubilación.
Otros registros pueden ser gestionados por los estados, como ocurre en Massachusetts y Wisconsin, o por plataformas como Direct Care Careers, que está disponible en cuatro estados. “La gente busca tener afinidad con la persona que entra a su casa”, dijo Mirani. “Y los proveedores individuales también pueden elegir a sus clientes. Funciona en ambas direcciones”.
Por último, estudios recientes indican que una mejor capacitación para los trabajadores de atención en el hogar puede tener un impacto positivo.
“Estos pacientes tienen afecciones complejas”, dijo la doctora Sterling. Los trabajadores, al tomar la presión arterial, preparar alimentos y ayudar a que sus clientes se mantengan activos, pueden detectar síntomas preocupantes apenas surgen.
Su equipo llevó a cabo un ensayo clínico con asistentes de salud en el hogar que cuidaban a pacientes con insuficiencia cardíaca —“la principal causa de hospitalización entre los beneficiarios de Medicare”, señaló— en el que se midieron los efectos de un módulo virtual de capacitación de 90 minutos sobre los síntomas y el manejo de esta enfermedad.
“Hinchazón en las piernas. Falta de aire. Son las primeras señales de que la enfermedad no está bajo control”, explicó Sterling.
En el estudio, que incluyó a 102 trabajadores de VNS Health, una gran organización sin fines de lucro en Nueva York, la capacitación demostró mejorar tanto el conocimiento como la confianza del personal para atender a pacientes con insuficiencia cardíaca.
Además, cuando los asistentes recibieron una aplicación móvil para comunicarse con sus supervisores, hicieron menos llamadas al 911 y los pacientes tuvieron menos visitas a salas de emergencia.
Iniciativas a pequeña escala como los registros, cooperativas y programas de capacitación no resuelven el principal problema del cuidado en el hogar: el costo.
Medicaid cubre los cuidados en el hogar para adultos mayores de bajos ingresos con escasos recursos, aunque el nuevo presupuesto del gobierno de Trump recortará el programa en más de $900.000 millones durante la próxima década. En teoría, las personas con más recursos pueden pagar de su bolsillo.
Pero “las familias jubiladas de clase media terminan usando todos sus recursos y básicamente se empobrecen para poder calificar para Medicaid, o simplemente no reciben cuidados”, dijo el doctor Landers. Opciones como la residencia asistida o las residencias de mayores son aún más costosas.
Estados Unidos nunca ha asumido el compromiso de financiar el cuidado a largo plazo para las personas de clase media, y parece poco probable que lo haga esta administración.
Aun así, los ahorros derivados de estas innovaciones podrían reducir costos y ayudar a ampliar el acceso a esta atención a través de programas federales o estatales. Hay varias pruebas y programas piloto en curso.
Los trabajadores de cuidado en el hogar “tienen una comprensión muy profunda de las afecciones de los pacientes”, expresó la doctora Sterling. “Capacitarlos y darles herramientas tecnológicas demuestra que, si queremos que los pacientes se queden en casa, esta es una forma de lograrlo con la fuerza laboral que ya tenemos”.
The New Old Age se produce en colaboración con The New York Times.
KFF Health News is a national newsroom that produces in-depth journalism about health issues and is one of the core operating programs at KFF—an independent source of health policy research, polling, and journalism. Learn more about KFF.
USE OUR CONTENT
This story can be republished for free (details).
Hence then, the article about nuevas alternativas para resolver la crisis del cuidado de salud en casa was published today ( ) and is available on KHN ( Middle East ) The editorial team at PressBee has edited and verified it, and it may have been modified, fully republished, or quoted. You can read and follow the updates of this news or article from its original source.
Read More Details
Finally We wish PressBee provided you with enough information of ( Nuevas alternativas para resolver la crisis del cuidado de salud en casa )
Also on site :
- Police respond to incident at property in Dudley as residents 'spot armed police' in street
- Sinkhole on East Franklin Street Closes Lanes; Chapel Hill Urges for Detours
- ‘HARRY STYLES IS ACTUALLY BACK’: Here’s Why Fans Think the Star Is About to Release New Music
